La calidad del aire en Nueva York, afectada por el humo de incendios, genera preocupación ante la inminencia de la final del Mundial. Si bien los especialistas aseguran que el partido no corre riesgo, se analiza el impacto del aire contaminado en el rendimiento de los jugadores y la salud de los asistentes al banderazo en Times Square.
Se recuerda que en el pasado, el aire de Nueva York fue calificado como el más contaminado en 30 años, equiparable a fumar 10 cigarrillos. A pesar de la llovizna actual, el olor a quemado ha disminuido. La organización del evento en Times Square busca contener el tránsito y garantizar la seguridad de los miles de hinchas argentinos que se congregan.
Los hinchas expresan su fervor y la importancia de este momento histórico, compartiendo anécdotas y la emoción de ver a sus ídolos en las pantallas. La posibilidad de que Messi, De Paul y otros jugadores aparezcan en las pantallas genera gran expectativa.