El humo proveniente de los incendios forestales en Canadá ha afectado a 20 estados de Estados Unidos, generando una nube tóxica que impacta en Nueva York. La calidad del aire ha superado los niveles considerados peligrosos para la actividad física, lo que ha generado preocupación en torno a los próximos eventos deportivos.
Los medios españoles informan que el equipo de la selección de España podría modificar sus planes de entrenamiento debido a la situación. Si bien los pronósticos sugieren que las lluvias podrían mejorar la calidad del aire, la incertidumbre persiste sobre la continuidad de la nube tóxica y sus posibles efectos en la salud y en la realización de actividades deportivas.