Natalia Roca confía en que la nueva generación de venezolanos, marcada por la tragedia, sabrá valorar la vida y aprenderá de las adversidades para reconstruir el país.
Cree que esta experiencia traumática fortalecerá a los niños, quienes crecerán con una mayor apreciación por la vida y el esfuerzo, a diferencia de generaciones anteriores influenciadas por la tecnología.
Menciona que su hijo de cuatro años, Tristán Enoch, ha sido testigo de la tragedia y espera que se convierta en un hombre que valore la verdad y luche por un futuro mejor para Venezuela.