La situación en Venezuela tras el doble terremoto del 24 de junio es crítica, con más de dos semanas de devastación en el litoral central. La tragedia se mide no solo en víctimas, sino también en la remoción de escombros y la necesidad de viviendas para 20.000 personas.
Expertos ambientales advierten sobre los riesgos de una gestión inadecuada de los residuos, que podrían dañar el ecosistema marino de La Guaira. Se reporta el colapso de 189 edificios y la afectación de más de 1300 edificaciones, según datos satelitales.
El número de fallecidos asciende a 4.734, según cifras oficiales informadas por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez. La remoción de más de un millón de toneladas de escombros es un desafío monumental.