La llegada de una nueva familia, los Hale, al valle genera atención, especialmente por su hijo Gideon, de la edad de Cassandra.
Se observa que James, a pesar de tener un nuevo amigo, se muestra apático y habla de forma extraña, lo que preocupa a su madre.
Se plantea la crueldad de los niños y cómo las burlas pueden afectar a los más vulnerables, como Gideon, quien huyó de Redwood Falls por la misma razón.