Un argentino residente en Atlanta compartió su emoción al reencontrarse con compatriotas y vivir la pasión por el fútbol en la previa del Mundial. Destacó la conexión con sus raíces y el seguimiento constante del canal de noticias.
Describió la "locura" de los festejos y la camaradería entre los argentinos en el exterior. Mencionó la incomprensión de los locales ante la euforia desmedida por el deporte. Se refirió a la posibilidad de viajar a Nueva York para la final, a pesar de tener hijos pequeños, y a su profesión como ingeniero.