Nueva York, una ciudad que nunca duerme, se ve a\u00fan m\u00e1s activa durante el Mundial, con una incesante circulaci\u00f3n de personas de diversas nacionalidades.
La afluencia de turistas y la atm\u00f3sfera festiva crean un escenario impresionante, donde la gente se cruza constantemente en las calles.
La ciudad se transforma en un hervidero de actividad, especialmente durante la noche, ofreciendo una experiencia \u00fanica.