Un masivo operativo de seguridad, con 400 agencias involucradas y 3.000 agentes trabajando sin descanso, se desplegó en Nueva York ante la final del mundial. El jefe de policía de New Jersey destacó la magnitud del despliegue.
La principal preocupación es la amenaza terrorista, sumada al riesgo inherente a un evento de esta magnitud, lo que mantiene a las autoridades en máxima alerta.