Milet Figueroa expresa su indignación ante las ofensas de Mimi Alvarado, argumentando que no se puede jugar con el nombre de las personas y que la libertad de expresión no ampara tales ataques.
Se menciona que Milet intentó dialogar con Mimi Alvarado en varias oportunidades sin éxito, y que incluso Marcelo Tinelli está al tanto de la situación y la apoya.
La denuncia se basa en expresiones vertidas en televisión, como llamar "bruja" a la madre de Milet y hacer comentarios sobre su persona, lo que Milet considera un perjuicio grave.