Una familia en Isidro Casanova sufrió dos intentos de entradera en noches consecutivas, generando temor e impotencia ante la inseguridad.
Los delincuentes intentaron ingresar a la vivienda en plena madrugada, pero fueron frustrados por la alarma vecinal y la rápida intervención policial.
La familia, además de la angustia vivida, se ve obligada a reforzar la seguridad de su hogar con medidas adicionales como alambre de púas y vidrios cortados.