Al entrar al apartamento de Michael, su cita se sorprende al ver una gran colección de Pitufos, lo que lleva a Michael a explicar que es un hobby y una pasión que comenzó en su infancia.
Relata cómo su amiga Linda Suido lo inició en esta colección y cómo su madre le compraba figuras como recompensa. Admite que, tras la muerte de su madre, dejó de coleccionar por un tiempo, pero eBay reavivó su interés.