Se compara la trayectoria de Lionel Messi y Diego Maradona, concluyendo que ambos han alcanzado la cima del fútbol mundial. Se plantea la única diferencia entre ellos como la oportunidad de Messi de haber visto y aprendido de Maradona, mientras que Diego no tuvo un referente de ese nivel.
Se reflexiona sobre la frase de Maradona "me equivoqué y pagué", sugiriendo que la falta de un guía en la cima pudo haber influido en sus decisiones posteriores. Se destaca la importancia de tener referentes y la oportunidad que tuvo Messi de aprender de un ídolo.