A los 20 minutos del partido entre Argentina y Egipto, Lionel Messi ejecutó un penal que fue atajado por el arquero egipcio Sobier. El remate de Messi fue a media altura y no lo suficientemente esquinado, lo que facilitó la intervención del arquero.
Este es el segundo penal que Messi falla en la Copa del Mundo, habiendo errado uno contra Austria anteriormente. La jugada generó tensión en el banco argentino, con Scaloni mostrando su descontento.