Jorge de Alessandro explica que la supuesta "maldad" contra Argentina no es tal, sino una estrategia de marketing global que busca el enfrentamiento entre figuras como Messi y Cristiano Ronaldo, y la promoción de nuevos talentos como Mbappé y Vinicius Junior.
Argumenta que el sistema estaba preparado para la caída de Messi y la consagración de otros jugadores, pero el desempeño de Argentina ha alterado esos planes.