El entrenamiento de Lionel Messi se enfoca en el desarrollo integral del cuerpo, combinando el trabajo de tren superior e inferior con un énfasis en la zona media y el core. Se observa a Messi realizando ejercicios de fuerza, como remos, donde utiliza intensamente los abdominales para mejorar su rendimiento y estabilidad.
Además, se destaca su técnica en ejercicios como las dominadas, evitando el balanceo de cadera para un movimiento más controlado y efectivo, priorizando la calidad del movimiento sobre la cantidad de peso. Esto refleja una evolución en el entrenamiento deportivo hacia cargas más funcionales y preventivas.
El entrenamiento funcional, que incluye el trabajo de la zona media, mejora el rendimiento en movimientos específicos como un smash de tenis o una patada de fútbol, permitiendo correr más rápido y respirar mejor. La ciencia del entrenamiento ha avanzado, pasando de cargas tradicionales a enfoques más dinámicos que activan músculos estabilizadores y mejoran la transferencia de fuerza al campo de juego.