El mercado automotor argentino muestra una baja del 10% respecto a 2025, con proyecciones que no superan las 600.000 unidades. Los autos siguen siendo caros y las marcas argumentan que no hay margen para bajar precios, a pesar de la guerra de descuentos que afecta a los concesionarios.
La alta carga impositiva sigue siendo un obstáculo para la baja de precios. Si bien existen más opciones de financiación, aún se necesitan más facilidades para impulsar las ventas. Estos factores, sumados a los problemas económicos y de consumo, generan señales de alerta para el mercado en 2026.