Jesús anticipa su glorificación y la de Dios, y se prepara para presentarse ante el Padre como sumo sacerdote en la Corte Celestial con la sangre del cordero.
Se explica que Jesús va a vencer al diablo, despojarlo de sus armas y exhibirlo vencido públicamente, para luego poder ofrecer su sangre y vida ante Dios.
Se menciona que una vez que la sangre sea aceptada, los fieles podrán entrar en la casa del Padre, donde hay muchas moradas.