Se detallan los tatuajes de Messi relacionados con la fe, como Jesús con corona de espinas y un rosario, y su costumbre de mirar al cielo al hacer goles. Messi atribuye su éxito a Dios, considerando su talento como un don divino.
En entrevistas, Messi reitera su agradecimiento y diálogo constante con Dios, a quien le pide por su familia. Expresa la creencia de que Dios tenía algo guardado para él, refiriéndose a la obtención del mundial.