Se repasa la final de Italia 90, recordando el penal de Sensini y la actuación de Goycochea. Se menciona la particularidad de que el árbitro Codesal tuvo un padre que también dirigió en mundiales, siendo el único antecedente de padre e hijo como árbitros mundialistas.
Se detallan las bajas de Caniggia y Giusti por suspensión y la expulsión de Pedro Monzón, el primer jugador en la historia de los mundiales en ser expulsado en una final. También se recuerda el sufrimiento del equipo ante Alemania y la actuación de Weller.