Las autoridades de Irán han solicitado a la población reducir el consumo de electricidad debido a la presión sobre la red, exacerbada por el calor extremo y los ataques a las instalaciones energéticas.
El Ministerio de Energía pide a los ciudadanos apagar los aires acondicionados durante una hora para asegurar un suministro eléctrico estable, especialmente en las provincias del sur, las más afectadas por el calor y los ataques.
Esta situación se suma a la crisis energética que ya había afectado a Irán previamente, sumado a la ola de calor que padece el país.