Existe una preocupación creciente en Inglaterra por el aumento de casos de violencia de género asociados a la eliminación de la selección en el Mundial.
El consumo de alcohol en pubs durante los partidos, con licencias extendidas hasta altas horas de la madrugada, agrava la situación, generando un clima propicio para incidentes violentos.
La conexión entre el fútbol, el alcohol y la violencia doméstica es un tema sensible que ha cobrado visibilidad, con testimonios que relatan situaciones desagradables tras los partidos.