La previa de la final del Mundial se vive con fervor en Times Square, Nueva York, donde miles de hinchas argentinos se congregan para un banderazo. A pesar de la lluvia y la presencia policial, la ansiedad y la expectativa son palpables. Los fanáticos comparten anécdotas de partidos anteriores y expresan su apoyo incondicional al equipo.
Se discute la capacidad de los jugadores para manejar la presión, mencionando casos como el de Montiel, quien parece abstraerse del entorno al patear penales. La tensión se siente en el ambiente, incluso en el partido contra Inglaterra, donde el himno argentino fue silbado por algunos espectadores.
A pesar de la rivalidad, algunos hinchas ingleses mostraron respeto al final del partido. La conversación también aborda la importancia de la fe y las herramientas psicológicas para sobrellevar la presión, recordando que para muchos jugadores, esta es la última oportunidad de disputar un Mundial.