Se anuncia un banderazo multitudinario en Times Square, Nueva York, a las 17 horas locales (18 en Argentina), como previa del partido final del Mundial.
Los argentinos presentes en la ciudad anticipan un ambiente de euforia y expresan su confianza en la victoria de la selección albiceleste frente a España.
Se percibe un clima de confianza por parte de los españoles, quienes creen tener una figura importante en su equipo, pero los argentinos se muestran convencidos de su superioridad y de que "Argentina siempre es mucho más".
Se menciona la expectativa de que la lluvia que cae en Nueva York pueda tener un significado simbólico, como "lágrimas de España".