Hans Speidel, oficial de la Wehrmacht y jefe de Estado Mayor del Mariscal Erwin Rommel, se integró a la OTAN tras la Segunda Guerra Mundial. A pesar de su vínculo con el ejército nazi, mantuvo contactos con la resistencia alemana y sobrevivió al intento de asesinato de Hitler.
En la década de 1950, Speidel regresó a la vida militar en Alemania Occidental y fue designado comandante en jefe de las fuerzas terrestres de la OTAN en Europa Central, un cargo estratégico crucial frente al bloque soviético.