Se planteó la idea de que el fútbol, a nivel mundial, es un deporte practicado y originado por personas de bajos recursos, quienes a menudo son luego exportados a Europa.
Se criticó el accionar de Europa, al importar talentos de barrios pobres de sus propias colonias o de otros países, a pesar de hablar de multiculturalidad y diversidad.
Se mencionó la declaración de Lionel Messi sobre la necesidad de alegrías para los argentinos, y el apoyo de Lionel Scaloni a esta visión, resaltando la importancia de la sensibilidad de los jugadores ante la realidad social del país.