Ana hereda una moneda importante de su tía y desea invertirla en una joya moderna, dorada y ostentosa para el casamiento de su mejor amiga, donde coincidirá con su exnovio. Busca impactar y que él se arrepienta de haberla perdido.
La asesora de Leyva Joyas le ofrece una gargantilla italiana moderna de oro 18 quilates con 11 quilates en brillantes, una pieza que considera excelente para la ocasión y que Ana podrá lucir en otras oportunidades. Ana queda convencida y decide comprarla al contado para llevársela ese mismo día.