La emergencia humanitaria en Venezuela se agudiza tras un terremoto que dejó más de 5.000 fallecidos y miles de desaparecidos. Más de 20.000 personas se encuentran desplazadas en campamentos improvisados, enfrentando condiciones extremas y falta de servicios básicos.
La Guaira es la zona cero de la catástrofe, con daños extensos en infraestructuras críticas como escuelas, hospitales y sistemas de agua en seis estados del país. La Organización Internacional para las Migraciones ha asistido a casi 7.000 desplazados, pero se enfatiza la necesidad de una planificación a largo plazo para la recuperación y reconstrucción.