La emergencia humanitaria en Venezuela se agudiza tres semanas después del terremoto del 24 de junio. Las autoridades reportan más de 5.000 fallecidos y Naciones Unidas advierte de una cifra devastadora de desaparecidos.
Más de 20.000 personas desplazadas intentan sobrevivir en campamentos improvisados. La ONU alerta que las restricciones impuestas a las ONGs dificultan la atención a las víctimas, mientras la crisis humanitaria se agrava.