Corea del Sur, a pesar de ser un actor clave en la industria naval mundial con una producción significativa, enfrenta el desafío de su reducido mercado doméstico. Su éxito económico se basa en la exportación y la competencia global, con un enfoque particular en el mercado asiático.
Empresas como HD Hyundai operan astilleros en Filipinas, demostrando la expansión internacional de la industria naval surcoreana. La competencia con China, que ha integrado sus bases industriales comercial y militar, presenta un panorama complejo para Corea del Sur y Japón en su búsqueda por mantener su liderazgo en la construcción naval.