Un casamiento celebrado en la Plaza Mayor de Madrid coincidió con la previa de la final del Mundial, generando confusión sobre la falta de clima festivo.
Los periodistas consultaron a los novios y a los invitados, quienes explicaron que la celebración era el motivo principal de la congregación, eclipsando temporalmente el fervor mundialista.
A pesar de la aparente calma en la plaza, se espera que el ambiente mundialista crezca a medida que se acerca el partido.