Se compara la presencia de canchas de fútbol en Argentina con las canchas de básquet en Nueva York, destacando que estas últimas pertenecen a proyectos habitacionales específicos.
Se explica que solo los residentes de dichos proyectos pueden usar las canchas, creando una dinámica de exclusividad y pertenencia a "la familia" del proyecto.
Se menciona que, aunque entre ellos puedan existir conflictos, defienden su espacio ante extraños.