La ciudad de Nueva York se tiñó de celeste y blanco con la congregación de miles de argentinos en Times Square para celebrar la inminente final del Mundial. La energía y el fervor de los hinchas son contagiantes.
Se relató la experiencia de personas que viajaron desde Irlanda y Atlanta para presenciar este momento histórico. La pasión por el fútbol y el deseo de ver a Argentina campeona unen a la multitud.