La camiseta que usó Pelé en el Mundial de Suecia 1958 fue subastada por 4,9 millones de dólares. La prenda, de color azul, fue utilizada por Brasil ante la imposibilidad de usar la amarilla reglamentaria.
Este valor se suma a la millonaria subasta de la camiseta de Maradona, vendida por 9,2 millones de dólares. Ambas ventas demuestran el alto valor que adquieren las reliquias deportivas en el mercado de coleccionistas.