Se continúa con el batido del merengue suizo, ahora utilizando una batidora eléctrica para agilizar el proceso y obtener mayor volumen. Se observa cómo la mezcla gana consistencia y brillo, volviéndose más sedosa.
Se reitera la importancia de que el bowl no esté en contacto directo con el agua del baño maría y que la mezcla alcance una temperatura tibia o fría antes de batir. Se menciona que el limón puede añadirse para dar más brillo y blancura al merengue, aunque es opcional.
Se explica cómo verificar que el merengue está listo: al tocarlo, no deben sentirse los granos de azúcar, y la mezcla debe estar lisa y brillante. Se destaca la firmeza característica del merengue suizo, ideal para la elaboración de pavlovas.