La policía de Atenas ha implementado patrullajes especiales en asentamientos romaníes, buscando reducir la delincuencia en áreas con altos índices de robos y asaltos. El oficial Nicolaos Panagakos dirige estas operaciones, que incluyen controles vehiculares y de identidad.
A pesar de que las estadísticas oficiales indican una mayor implicación de la comunidad romaní en delitos, los residentes denuncian racismo y estigmatización. Sostienen que la falta de oportunidades y la precariedad son factores clave, y que las redadas policiales no abordan las causas de fondo.
El jefe del proyecto para asentamientos romaníes, Teodoris Kronopoulos, afirma que la estrategia ha resultado en una reducción del 15% en delitos como robo de vehículos y asaltos en los primeros cuatro meses de 2026, comparado con el año anterior. Sin embargo, reconoce que no soluciona los problemas estructurales.