Se observa una notable diferencia en la cantidad de argentinos y españoles que viajan a Nueva York para la final. Los argentinos superan ampliamente en número a los españoles, lo que sugiere una fuerte presencia albiceleste en las gradas.
Muchos argentinos que residen en Europa, como en España o Alemania, han emprendido el viaje para apoyar a su selección. La motivación es alta, a pesar de las largas distancias y los costos, evidenciando la pasión por el fútbol.
Esta afluencia masiva de argentinos a Nueva York anticipa un ambiente de gran apoyo para el equipo, creando una atmósfera de localía en suelo extranjero.