La presencia argentina en Nueva York para el banderazo previo a la final del Mundial es abrumadora, con un 70-80% del estadio que se espera sea de hinchas albicelestes. A pesar del alto valor de las entradas, la pasión argentina se hace sentir.
Se comenta la baja expectativa de presencia de españoles en el estadio, en contraste con la masiva concurrencia argentina. La hinchada local marca la diferencia, creando un ambiente de localía para la selección nacional.