La demanda de vuelos a Nueva York para la final ha sido tan alta que se agotaron en pocas horas, incluso con precios elevados. Argentina implementó un refuerzo de vuelos que también se llenó rápidamente, evidenciando la masiva movilización de compatriotas.
Muchos argentinos que se encuentran en el extranjero, desde España hasta Australia, han realizado largos viajes para presenciar el partido. Algunos llegaron recientemente, mientras que otros han estado siguiendo el mundial desde el inicio, demostrando un compromiso excepcional.
La situación en el aeropuerto de Ezeiza refleja la urgencia y la emoción de los hinchas por llegar a tiempo para apoyar a la selección. La expectativa es máxima, ya que se espera una presencia argentina abrumadora en el estadio.