Charles Ingalls se encuentra en el taller de un artesano, St. Johansson, mostrando interés en su trabajo de carpintería. Se revela que las mesas hechas a mano tienen una alta demanda y una lista de espera considerable.
Un cliente, Addison Fisk, expresa su deseo de adquirir una mesa para el cumpleaños de su esposa, pero se enfrenta a la larga espera. Ingalls observa la situación y considera la posibilidad de hacer un negocio.