Una nueva tendencia de consumo de comida chatarra en tamaños XXL ha desatado una ola de popularidad en tiendas de China, generando preocupación por el impacto en la salud infantil.
Se estima que el 17% de los niños chinos ya sufren de sobrepeso u obesidad, y el consumo de estos productos gigantes podría agravar la situación. A pesar de las advertencias, la fiebre por los snacks de gran tamaño no muestra signos de disminuir.