Una nueva tendencia en China ha generado preocupación: tiendas dedicadas exclusivamente a la venta de comida chatarra y snacks en tamaños extragrandes (XXL). Estos establecimientos, que atraen a miles de visitantes diarios, ofrecen productos como bolsas gigantes de patatas fritas y tarros enormes de galletas.
A pesar del éxito comercial, la moda de los snacks XXL plantea serios interrogantes sobre la alimentación, especialmente de los niños, en un país donde un porcentaje significativo ya sufre de sobrepeso u obesidad. La alta demanda ha llevado a cierres temporales de las tiendas para reabastecer los estantes.
El consumo promedio de snacks en China es de 17 kilos por persona al año, y la popularidad de estos productos de gran tamaño podría agravar los problemas de salud pública relacionados con la dieta, a pesar de que la fiebre por los dulces no muestra signos de disminuir.