Albert expresa su frustración ante su madre por la aparente holgazanería del señor Cooper, quien no ha avanzado en sus tareas y come en exceso, mientras su padre trabaja arduamente.
Caroline, preocupada por la situación, decide junto a Albert que al día siguiente revisarán el trabajo de Cooper y, si no mejora, le pedirán que se vaya, asumiendo temporalmente el rol de "hombre de la casa" para asegurar que las responsabilidades se cumplan.