Un testimonio relata la experiencia de una persona que, atormentada por entidades violentas y desesperada, encontró consuelo y transformación en una reunión religiosa. A diferencia de otras experiencias donde las entidades actuaban con poder, en este lugar se mostraban dóciles y sin poder.
El cambio de vida fue radical: desaparecieron la tristeza, la depresión, la angustia y el miedo a la muerte y a la vida. El testimonio atribuye esta transformación al "poder de Dios" y a la entrada del "Espíritu Santo" en su corazón, logrando una vida sin tormentos y llena de felicidad.