Se analizó la tendencia de los jugadores de la selección a tatuarse, identificando cuatro tipos principales de diseños: religiosos, aspiracionales, familiares y deportivos.
Se destacó que, a diferencia de épocas anteriores, los tatuajes actuales reflejan un "mapa emocional" de la vida del jugador, centrándose en aspectos personales y no tanto en declaraciones políticas como ocurría con Diego Maradona.