Se aborda el concepto de edad biológica, que no siempre coincide con la edad cronológica y refleja el funcionamiento del organismo.
Indicadores como la presión arterial, glucosa, función renal y condición física ayudan a estimarla. Una edad biológica alta se asocia con mayores riesgos de enfermedades crónicas y mortalidad prematura.
Para influir positivamente en la edad biológica se recomienda actividad física regular, dormir lo suficiente (7-8 horas), no fumar, limitar el consumo de alcohol y llevar una alimentación equilibrada, además de controles médicos periódicos.