La calidad del aire en Estados Unidos, afectada por los incendios en Canadá, genera preocupación sobre la realización de la final del Mundial. El humo ha migrado desde el norte del país, afectando la salud de la población en general, no solo a personas con enfermedades preexistentes.
Las autoridades instan a la población a mantenerse resguardada. Ciudades como Nueva York y Nueva Jersey están bajo alerta. A pesar de la situación, se espera que la final se lleve a cabo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, aunque se están tomando medidas adicionales, como modificaciones en los entrenamientos.
Los incendios en Canadá son extensos, con 850 focos activos y 100 sin controlar. El humo ha provocado irritación en ojos y vías respiratorias, afectando también a los deportistas durante los entrenamientos.
En algunas ciudades del norte de EE. UU. se han prohibido actividades al aire libre y se reparten mascarillas KN95. Se aconseja a la población reducir la exposición. La alerta es generalizada debido a la contaminación del aire, descrita como similar a la niebla.