Se reaviva la polémica por la foto de Messi con Donald Trump durante el Mundial. Algunos expresan dolor y decepción por este gesto, mientras otros intentan justificarlo o restarle importancia.
La conversación deriva hacia críticas más generales sobre el Mundial y la actitud de Messi, tildándolo de "hijo de puta" por no pronunciarse sobre temas sociales como los despidos en Fate. Se cuestiona su conexión con el pueblo argentino y su compromiso más allá del fútbol.