Se reaviva el debate sobre la foto de Messi con Trump y su posible recepción en la Casa Rosada. Algunos panelistas defienden la postura de Messi, argumentando que no debe politizarse su figura y que debe ser recibido por el presidente que esté en funciones, independientemente de su afiliación política.
Se critica a un sector de la sociedad por intentar "enુંtrar" a Messi en la política y se lo defiende de ataques en redes sociales. Se compara la situación con la entrega de la copa en Catar, donde el emir también recibió críticas por su régimen.
Se insiste en que la selección argentina es un símbolo de unidad y que no debe ser utilizada con fines políticos. Se reclama dejar de lado las diferencias ideológicas y centrarse en apoyar al equipo en el contexto del Mundial.
Se menciona que la Casa Rosada es un símbolo de todos los argentinos y que la selección debería ser recibida allí, independientemente de quién sea el presidente. Se critica la politización del tema y se pide no mezclarlo con debates ideológicos.