Se debate la viabilidad de realizar operativos de seguridad para los festejos de la selección argentina en caso de ganar el Mundial, comparando la situación con los eventos masivos de 2022 y el velorio de Diego Maradona.
Se critica la falta de planificación y la ineficiencia de los operativos anteriores, mencionando la responsabilidad de Aníbal Fernández y los jefes de seguridad de la AFA. Se señala que la magnitud de la celebración popular hace imposible controlar a millones de personas en las calles.
Se sugiere que la mejor opción sería mantener a los jugadores en el predio de la AFA y organizar un gran escenario allí, en lugar de intentar un recorrido por la ciudad que resulta inviable y peligroso, como lo demuestran incidentes previos.