Se destacó la capacidad de Lionel Scaloni para sorprender tácticamente, como lo hizo en la final contra Francia al colocar a Di María por izquierda, una decisión que resultó clave.
El propio Di María relata en la serie "Escalonia" que no se encontró en la posición habitual por derecha y pensó que no jugaría, pero Scaloni lo ubicó por izquierda, lo que cambió el desarrollo del partido.
Esta habilidad para implementar estrategias inesperadas y efectivas es una de las fortalezas del método Scaloni, que busca maximizar el rendimiento del equipo a través de movimientos tácticos inteligentes.